Preguntas frecuentes
Cómo funciona el plan de Balkan eSIM antes, durante y después de un viaje por la región, incluidas las fronteras que no cruza.
¿Qué es una eSIM y por qué encaja en un viaje que cruza fronteras?
Una SIM digital integrada en el teléfono. En vez de meter un chip de plástico en una bandeja en cada frontera, instalas el plan escaneando un código QR, y tu SIM de siempre se queda justo donde está.
¿Mi teléfono admite una Balkan eSIM?
La mayoría de los teléfonos desde 2018 pueden instalar una —iPhone XS y posteriores, Samsung Galaxy S20 y posteriores, Google Pixel 3 y posteriores, más la mayoría de los modelos Android recientes—, siempre que el teléfono esté libre de operador. Nuestras guías de instalación indican dónde comprobar ambas cosas en unos toques, mejor antes del viaje que en una frontera.
¿La instalo en casa o en la primera frontera?
Por wifi en casa, uno o dos días antes de salir. En ese momento no empieza a contar nada: el plan arranca cuando la eSIM se conecta por primera vez a una red en alguno de los países cubiertos, así que instalarla pronto no cuesta nada y te ahorra hacerlo con la conexión de un hotel.
¿Conservo mi número en los siete países?
Sí. El plan lleva solo datos, así que tu SIM física se queda dentro y tu número, los códigos del banco por SMS y tus apps de mensajería funcionan exactamente como antes, a ambos lados de cada frontera. El único ajuste que cambia: los datos móviles pasan a la eSIM.
¿Qué velocidades puedo esperar en la carretera?
Funciona sobre redes locales asociadas: 4G/LTE en las carreteras principales y 5G donde una red lo ofrezca. Suficiente para mapas, videollamadas y un portátil conectado al punto de acceso en una parada. En la montaña la señal se debilita igual que con una SIM local.
¿Tiene que salir mi SIM física?
No: déjala exactamente donde está durante toda la ruta. La eSIM se instala a su lado, y el único ajuste que importa es apuntar los datos móviles a la eSIM, de modo que tu SIM de casa se queda ahí sin itinerancia mientras la eSIM hace el trabajo.
¿Y si los datos se acaban a mitad de la ruta?
Recargas en la app. Los datos llegan a la eSIM que ya tienes instalada, así que no hay un segundo código QR, ni reinstalación, ni nada que hacer en el arcén.
¿Puede un solo plan dar servicio a todo el coche por punto de acceso?
Sí, el anclaje a red está incluido. Un solo plan puede dar servicio a los teléfonos del asiento de atrás, a una tableta y a un portátil en una parada.
¿Necesito conexión para instalarla?
Para la instalación en sí, sí: el perfil de la eSIM tiene que descargarse, y justo por eso el momento adecuado es el wifi de casa antes de salir. A partir de ahí no necesita nada: se registra sola en una red local al llegar, o en la cola del primer paso fronterizo.
¿Puedo hacer llamadas normales y enviar SMS con ella?
Los planes son solo de datos: llevan internet, no una línea de voz. Las llamadas y los SMS normales se quedan en tu SIM de casa y tu número sigue funcionando al otro lado de cada frontera. Las apps de llamadas van por los datos, como todo lo demás.
¿Cuándo arranca el contador de validez de un plan?
Cada plan muestra su validez antes de la compra. El contador arranca cuando la eSIM se conecta por primera vez en alguno de los países cubiertos, no el día en que pagas.
¿Qué países cubre?
Siete países del sureste de Europa, nombrados uno a uno en la página de inicio, en la de precios y en la app antes de pagar. Cuatro países vecinos que uno podría dar por incluidos en un plan llamado Balkan quedan fuera, y Türkiye también. La app vende planes aparte para todos ellos.
¿Cómo se gestiona el pago, y qué pasa si no se instala?
A través del App Store o Google Play, con la cuenta de la tienda en la que ya confías: los datos de tu tarjeta nunca nos llegan. Y si un plan no se puede instalar o activar en un teléfono compatible y libre de operador, escribe al soporte desde la app; lo arreglaremos, con reembolso cuando esa sea la salida justa.
¿Es mejor que comprar una SIM en cada país?
En una ruta que cruza dos o tres fronteras, casi siempre. Una SIM local significa en cada país una tienda abierta, un pasaporte, un formulario y un número nuevo, y el último se queda mudo en cuanto sales del país. Esto es una sola compra hecha antes de salir, y le da igual dónde esté la frontera. Si vas a quedarte meses en un mismo país, un contrato local sale mejor.